Un fallecido y dos heridos graves tras una explosión en una nave industrial de Gran Canaria

Un fallecido y dos heridos graves tras una explosión en una nave industrial de Gran Canaria

La explosión registrada en una instalación industrial del polígono de Salinetas, en Telde (Gran Canaria) ha dejado un balance trágico: un trabajador fallecido y otros dos heridos, uno de ellos en estado grave. El accidente se produjo mientras se desarrollaban trabajos de mantenimiento en una instalación relacionada con el almacenamiento de combustible.

El suceso vuelve a poner el foco sobre los riesgos asociados a los trabajos de mantenimiento en instalaciones industriales, especialmente cuando se interviene sobre depósitos, tanques o equipos que han estado en contacto con sustancias inflamables.

Aunque el accidente ya ha provocado una investigación, todavía es necesario distinguir entre los hechos confirmados y las hipótesis que deberán ser comprobadas por los técnicos, los cuerpos policiales y las autoridades competentes.

Explosión en una instalación industrial de Telde: qué ocurrió

La emergencia se produjo alrededor de las 12:10 horas, cuando el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad recibió los primeros avisos relacionados con un incendio y una explosión en las instalaciones situadas en el polígono industrial de Salinetas.

Los trabajadores afectados pertenecían a una empresa subcontratada encargada de realizar labores de mantenimiento.

Como consecuencia del accidente, uno de los empleados, identificado como Nico Rodríguez, falleció. Los otros dos trabajadores fueron atendidos y trasladados posteriormente a centros hospitalarios de Gran Canaria.

Uno de ellos fue evacuado en estado grave al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, mientras que el segundo fue trasladado al Hospital Universitario Insular, donde las primeras informaciones apuntaban a que sus lesiones no revestían gravedad.

La intervención de los servicios de emergencia permitió controlar la situación y evitar que el incidente pudiera extenderse a otras zonas del complejo industrial.

Un trabajador fallecido y dos heridos tras la explosión

El balance humano es el aspecto más grave del accidente ocurrido en Telde. La muerte de uno de los trabajadores y las lesiones sufridas por otros dos ponen de manifiesto las consecuencias que puede tener un incidente durante operaciones de mantenimiento en instalaciones industriales.

Según las informaciones disponibles, los trabajadores se encontraban realizando trabajos relacionados con el mantenimiento de uno de los depósitos existentes en las instalaciones. Para garantizar la seguridad en este tipo de recintos, aspectos como las ignifugaciones resultan fundamentales en el ámbito de la prevención de riesgos.

También se ha informado de que dos trabajadores que realizaban trabajos verticales quedaron suspendidos durante varios minutos, sujetos mediante una cuerda a una plataforma.

Este tipo de circunstancias hace especialmente importante analizar no solamente el origen de la explosión, sino también los procedimientos utilizados antes, durante y después de la intervención.

¿Por qué puede producirse una explosión durante el mantenimiento de un depósito?

La investigación tendrá que determinar las circunstancias concretas del accidente antes de establecer cualquier causa. No obstante, desde el punto de vista de la seguridad industrial, trabajar sobre depósitos que han contenido combustibles requiere una evaluación específica de los riesgos y contar con la documentación adecuada, como el certificado contra incendios correspondiente.

Un depósito puede haber sido vaciado y, aun así, conservar restos de producto, vapores o atmósferas potencialmente peligrosas. Por este motivo, la ausencia de líquido visible no implica necesariamente que el recipiente pueda considerarse automáticamente seguro para cualquier operación.

Entre los factores que habitualmente deben analizarse antes de intervenir sobre este tipo de instalaciones se encuentran:

  • Estado y contenido previo del depósito.
  • Posible presencia de vapores inflamables.
  • Ventilación y renovación del aire.
  • Concentración de oxígeno.
  • Posibilidad de formación de una atmósfera explosiva.
  • Trabajos que puedan generar calor, chispas o fuentes de ignición.
  • Herramientas y equipos utilizados.
  • Procedimientos de limpieza y descontaminación.
  • Sistemas de medición y detección.
  • Coordinación entre empresas.
  • Permisos de trabajo.
  • Procedimientos de emergencia y evacuación.

La existencia de alguno de estos factores no significa que haya sido la causa del accidente de Salinetas. Determinar el origen corresponde a la investigación oficial.

Un depósito vacío no equivale necesariamente a un depósito sin peligro

Uno de los aspectos que previsiblemente deberá analizarse es el estado del depósito en el momento de comenzar los trabajos. El hecho de que un tanque haya sido vaciado puede reducir determinados riesgos, pero no permite descartar automáticamente la existencia de una atmósfera peligrosa.

Los combustibles pueden dejar residuos y generar vapores. Además, las características del recipiente, su ventilación, la temperatura y las condiciones concretas de la instalación pueden influir en la concentración de sustancias presentes en su interior.

Por eso, antes de realizar determinados trabajos sobre depósitos que han contenido sustancias inflamables, resulta esencial realizar una evaluación de riesgos específica y aplicar los procedimientos de seguridad correspondientes.

La investigación tendrá que determinar qué comprobaciones se realizaron en este caso y cuáles eran las condiciones reales existentes en el depósito.

Trabajos de mantenimiento y riesgo de atmósferas explosivas

Las operaciones de mantenimiento industrial pueden incorporar riesgos diferentes a los de la actividad habitual de una instalación.

Una instalación diseñada para almacenar combustible puede encontrarse en condiciones controladas durante su funcionamiento normal, pero una intervención sobre un depósito puede modificar sustancialmente esas condiciones.

La apertura de equipos, trabajos en espacios confinados, utilización de herramientas, trabajos en caliente, operaciones de corte o determinadas tareas de reparación pueden introducir riesgos adicionales.

Por ello, antes de comenzar una intervención debe analizarse qué trabajo se va a realizar, dónde se realizará y qué sustancias o residuos pueden estar presentes.

Cuando existe posibilidad de formación de una atmósfera explosiva, la prevención debe contemplar medidas destinadas a evitar tanto la generación de esa atmósfera como la presencia de fuentes de ignición.

La importancia de evaluar los trabajos antes de comenzar

Una de las principales herramientas preventivas en el mantenimiento industrial es la evaluación previa de los riesgos.

No basta con conocer la tarea que se va a ejecutar. También es necesario analizar el entorno, los equipos afectados, los productos existentes y las condiciones que pueden cambiar durante el trabajo. En sectores industriales y de ingeniería avanzada, firmas como valmeca.es destacan la importancia de mantener rigurosos protocolos de control y revisión técnica.

En una intervención sobre un tanque de combustible, esta planificación puede incluir la identificación de los riesgos químicos, físicos, eléctricos, mecánicos y relacionados con posibles atmósferas explosivas.

También resulta fundamental establecer claramente:

  • Qué trabajadores pueden acceder a la zona.
  • Qué empresa es responsable de cada tarea.
  • Qué equipos pueden utilizarse.
  • Qué trabajos están autorizados.
  • Qué comprobaciones deben realizarse antes de empezar.
  • Qué medidas deben mantenerse durante la intervención.
  • Cómo se actuará ante una emergencia.
  • Cómo se realizará una evacuación.

Coordinación entre empresa principal y empresa subcontratada

El hecho de que los trabajadores pertenecieran a una empresa subcontratada también hace relevante analizar la coordinación de actividades empresariales.

Cuando varias empresas intervienen en un mismo centro de trabajo, la seguridad no puede depender exclusivamente de la información que reciba el trabajador que ejecuta una determinada tarea.

Es necesario que exista una adecuada transmisión de información sobre los riesgos del centro, los procedimientos aplicables, las zonas peligrosas y las medidas de emergencia.

La investigación deberá determinar cómo estaba organizada la intervención y qué procedimientos se habían establecido para los trabajos realizados en Salinetas.

¿Qué servicios de emergencia acudieron al polígono de Salinetas?

La respuesta al accidente movilizó a diferentes servicios de emergencia.

Hasta el polígono industrial se desplazaron efectivos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria, además de agentes de la Policía Local, Policía Nacional, personal de Protección Civil y efectivos del Servicio de Urgencias Canario.

La actuación coordinada permitió atender a los trabajadores afectados, controlar la emergencia y establecer un perímetro de seguridad.

Durante la intervención también se pidió a la ciudadanía que evitara desplazarse hasta las inmediaciones de la zona afectada y que facilitara el acceso de los vehículos de emergencia.

En accidentes industriales, mantener despejadas las vías de acceso resulta fundamental para permitir la entrada de bomberos, ambulancias y otros equipos especializados.

Activación del Plan de Emergencia Exterior

La gravedad potencial del incidente llevó además a activar medidas específicas de emergencia relacionadas con la presencia de sustancias peligrosas.

El Plan Especial de Emergencia Exterior está concebido precisamente para responder ante determinados accidentes graves que puedan producirse en instalaciones donde existen sustancias que presentan riesgos para las personas, los bienes o el medio ambiente.

La activación de estos mecanismos permite coordinar diferentes organismos y establecer medidas destinadas a proteger tanto a los trabajadores como a la población que pueda encontrarse en las proximidades.

En el caso de Salinetas, las autoridades indicaron que la emergencia se encontraba controlada y que no existía riesgo para las personas situadas en el entorno de la instalación.

¿Existía riesgo para las empresas y comercios cercanos?

El polígono industrial de Salinetas cuenta con diferentes instalaciones y actividades empresariales en sus inmediaciones.

Por ello, una de las prioridades durante la emergencia fue comprobar que el incidente permaneciera confinado dentro de la instalación afectada y que no existiera peligro para las personas situadas en el exterior.

Desde Disa se comunicó que la situación estaba controlada y que no existía riesgo para el entorno.

Aun así, que una emergencia quede controlada no significa que la investigación sobre sus causas pueda darse por finalizada.

La investigación posterior debe analizar tanto el origen de la explosión como las circunstancias que permitieron que el accidente se produjera y las medidas preventivas existentes.

La investigación tendrá que determinar las causas de la explosión

Una de las principales cuestiones pendientes es conocer qué provocó exactamente la explosión.

En este momento, no resulta responsable atribuir el accidente a un fallo concreto, a un incumplimiento de las normas o a una actuación determinada sin disponer de las conclusiones de la investigación.

Los investigadores tendrán que reconstruir las circunstancias previas al accidente y estudiar, entre otros aspectos, el estado de la instalación, los trabajos que se estaban realizando, los equipos utilizados y las condiciones existentes.

También será necesario determinar qué procedimientos estaban establecidos y qué medidas de seguridad se habían adoptado.

Solo después de analizar todas estas variables podrá establecerse una explicación técnicamente fundamentada.

Qué documentación puede ser relevante en una investigación de este tipo

Las investigaciones de accidentes laborales e industriales requieren analizar tanto las condiciones materiales como la documentación asociada a los trabajos.

Entre la información que puede resultar relevante se encuentran:

  • Evaluaciones de riesgos.
  • Procedimientos de trabajo.
  • Permisos de trabajo.
  • Registros de mantenimiento.
  • Documentación sobre el depósito.
  • Información relativa a las sustancias almacenadas.
  • Mediciones realizadas antes de la intervención.
  • Formación e información de los trabajadores.
  • Equipos de protección utilizados.
  • Coordinación entre las empresas implicadas.
  • Planes de emergencia.
  • Registros de inspección.
  • Comunicaciones y órdenes de trabajo.

El análisis conjunto de esta documentación puede ayudar a reconstruir con precisión qué ocurrió antes de la explosión.

Seguridad en trabajos de mantenimiento industrial: principales medidas preventivas

Los accidentes graves durante tareas de mantenimiento demuestran la importancia de no considerar estas operaciones como trabajos rutinarios.

Antes de intervenir sobre una instalación que haya contenido combustible o productos inflamables, debemos partir de una premisa básica: el riesgo debe identificarse antes de comenzar el trabajo y mantenerse bajo control durante toda la intervención.

Entre las medidas preventivas que deben valorarse se encuentran:

  1. Evaluar previamente los riesgos: La tarea debe estar correctamente planificada y adaptada a las condiciones reales de la instalación.
  2. Comprobar las condiciones de la atmósfera: Cuando exista posibilidad de presencia de gases o vapores peligrosos, deben realizarse las comprobaciones correspondientes mediante equipos adecuados y procedimientos establecidos.
  3. Eliminar o controlar las fuentes de ignición: Las herramientas, equipos y procedimientos empleados deben ser compatibles con los riesgos existentes en la zona de trabajo.
  4. Aplicar procedimientos específicos para espacios confinados: Cuando una intervención implique entrar o trabajar en espacios que puedan presentar condiciones peligrosas, deben establecerse medidas específicas de acceso, vigilancia, comunicación y rescate.
  5. Coordinar a todas las empresas: La empresa titular de la instalación y las empresas contratistas deben intercambiar la información necesaria sobre los riesgos y las medidas preventivas.
  6. Preparar una respuesta ante emergencias: No basta con prevenir el accidente. También es necesario disponer de procedimientos claros para actuar rápidamente si se produce una emergencia.
  7. No iniciar el trabajo si las condiciones no son seguras: Si las comprobaciones previas detectan una condición peligrosa que no ha sido controlada, el trabajo debe detenerse hasta garantizar unas condiciones adecuadas.

Un accidente que vuelve a poner el foco en la prevención industrial

La explosión registrada en el polígono de Salinetas deja un resultado especialmente grave: un trabajador fallecido y dos personas heridas durante unas labores de mantenimiento.

Las circunstancias concretas del accidente todavía deben ser esclarecidas.

Por ahora, conocemos el lugar, el tipo de actividad que se estaba desarrollando, la intervención de los servicios de emergencia y las consecuencias personales del suceso. Sin embargo, la causa exacta de la explosión y la posible existencia de responsabilidades deberán determinarse mediante la investigación correspondiente.

El accidente demuestra, en cualquier caso, la importancia de extremar las medidas de seguridad cuando se realizan trabajos sobre instalaciones que han contenido combustibles o sustancias potencialmente peligrosas.

Recomendaciones de seguridad para evitar explosiones durante el mantenimiento

La principal recomendación es no considerar nunca que un depósito está libre de peligro únicamente porque haya sido vaciado. Antes de iniciar trabajos de mantenimiento debemos identificar los riesgos, comprobar las condiciones de la instalación, controlar las posibles atmósferas peligrosas y eliminar las fuentes de ignición que puedan provocar un accidente.

También es fundamental establecer procedimientos de trabajo claros, garantizar la coordinación entre empresas, formar e informar adecuadamente a los trabajadores y disponer de sistemas eficaces de emergencia y rescate.

En instalaciones industriales donde se almacenan o manipulan combustibles, la prevención debe comenzar mucho antes de que un trabajador acceda al depósito o inicie una reparación. La planificación, la evaluación de riesgos, la medición de las condiciones ambientales y el cumplimiento de los procedimientos de seguridad son elementos esenciales para reducir la posibilidad de que una tarea de mantenimiento termine en una emergencia.

En el caso de la explosión ocurrida en Telde, habrá que esperar a las conclusiones de la investigación para conocer qué sucedió exactamente. Hasta entonces, cualquier explicación sobre el origen del accidente debe tratarse como provisional y evitar atribuir responsabilidades que todavía no hayan sido determinadas.

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